
La Plaza de España de Sevilla configura uno de los espacios más espectaculares de la arquitectura regionalista.
Historia
Encargada al arquitecto Aníbal González (que también era arquitecto director del evento), para la Exposición Iberoamericana del año 1929 (inaugurada por su majestad el rey Alfonso XIII), llegaron a trabajar en su construcción mil hombres al mismo tiempo. Su superficie total es de 50.000 metros cuadrados, de los que 19.000 están edificados y los 31.000 restantes son espacio libre, el canal ocupa 515 metros de longitud. La obra comenzó en 1914, terminándola en 1928 el arquitecto Vicente Traver tras la dimisión de Aníbal González como arquitecto director en 1926. Está situada dentro del Parque de María Luisa, siendo su entrada más próxima por la glorieta del Cid Campeador, justo enfrente de dicho monumento y la antigua Real Fábrica de Tabacos. La entrada es libre y para evitar vandalismos es cerrada a las 22 horas.
Descripción
Tiene forma semicircular (200 metros de diámetro) que simboliza el abrazo de España y sus antiguas colonias y mira hacia el río como camino a seguir hacia América. Está construida con ladrillo visto y amplia decoración de mármol y cerámica dándole un toque renacentista y barroco en sus torres. Fue la obra más costosa de la exposición y el único elemento ajeno a ella es la fuente central, obra también de Vicente Traver, muy cuestionada porque rompía la rotundidad de vacío de la plaza. El canal que contiene es cruzado por 4 puentes que representan los 4 antiguos reinos de España. En las paredes encontramos una serie de bancos y ornamentos de azulejos que forman espacios alusivos a las 48 provincias españolas (están colocados en orden alfabético); en ellos se representan mapas de las provincias, mosaicos sobre hechos históricos y escudos de cada capital de provincia.
Otros detalles a destacar de la obra son sus múltiples relieves realizados todos por el escultor Pedro Navia, pudiéndose contemplar:
* Seis ventanas renacentistas.
* El escudo de Sevilla adornando la puerta de Navarra y Aragón.
* Las 24 águilas imperiales con el escudo de su majestad Carlos V.
* Los 48 medallones con el busto de españoles ilustres sobre cada arco que comprende cada provincia.
* Los cuatro heraldos de tres metros de altura que flanquean las dos torres que encuadran el palacio situado en el paseo superior del recinto.
Utilización y destino
En un principio tras finalizar la exposición su destino era formar parte de la Universidad de Sevilla, esa es la razón de las hornacinas existentes en cada una de las provincias. Sin embargo tras haber sido utilizada durante la Exposición, pasó a formar parte del gobierno militar, sirviendo sus estancias como ubicación de la Capitanía General, albergando años después la delegación del Gobierno central en Andalucía y al mismo tiempo el Museo Militar de Sevilla.
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